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Chiapas de Tradiciones

SANTO DOMINGO DE COMITÁN


En el antiguo convento del pueblo tzeltal de Copanaguastla, los religiosos comenzaron a visitar la parcialidad de Comitán; los frailes enseñaron a leer y escribir a los jóvenes y prepararon a “fiscalices” y cantores al servicio de la iglesia, casaron a las parejas y bautiza- ron a niños y adultos, asignándoles nombres de origen “cristiano”.  

En el primer libro de bautizos de Comitán de 1557 se anotaron los bautizos y matrimonios, en la entrada de la iglesia de Santo Domingo de Guzmán figura una placa con los nombres de los sacerdotes que fueron determi- nantes en esa época. Los comitecos, poco a poco, se con- virtieron al cristianismo y fundaron en 1561, su primera Cofradía del Rosario y llamaron a su pueblo San Pablo de Comitán, nombre que no perduró por muchos años. 

Entre los frailes destaca Fray Sebastián de Morales, por ser uno de los frailes que visitó por muchos años al pueblo de Comitán, tras la muerte de Fray Sebastián. En 1576, Fray Jerónimo de San Vicente, provincial de la orden, determinó elevar la visita de Comitán a vicaría: en adelante varios religiosos vivirían en el pueblo y visitarían los pueblos de Zapaluta, Coapa, Coneta, Aques- pala, Escuitenango, Comalapa, Chicomuselo, Hutatlán y Yayagüita. 

Desde entonces, el poblado se llamó Santo Domingo de Comitán y para el sostén de los religiosos, los comi- tecos les donaron un pedazo de sus tierras comunales y la mitad de sus ganados: 500 ovejas, 50 vacas, dos toros y 50 yeguas, dichas cantidades, denotaron la existencia de mano de obra de los indios cercanos al pueblo. 

Para ese entonces se fabricaban quesos y manteca que eran comercializados en los pueblos de la costa del Soconusco. Sin embargo, las ganancias eran para los frailes y bajo la supervisión de éstos se comenzó a edifi- car la traza urbana del pueblo y las sólidas construccio- nes del convento que hasta la fecha adornan el parque central de Comitán. 

Gudrun Lenkersdorf señala que, para el año de 1859, los religiosos fueron expulsados y los frailes marcaron con el tañido de las campanas la vida de cada familia, obligándolas a asistir a misa, aprender la doctrina, cooperar para las construcciones y los ornamentos, así como el sustento de los religiosos. 

Desde ese entonces y lo que ahora conocemos como pueblo de Comitán de Domínguez, emergen historias que permanecen en la memoria colectiva de los comite- cos. En este sentido, documentamos la memoria colec- tiva de doña Martha, vecina del barrio de San Miguel; ella nos relató la historia del culto a Santo Domingo

He aquí las palabras de doña Martha. 

“Este Santo Domingo ha permanecido con nosotros desde hace mucho tiempo, mucho antes que mi tatarabuela, así pasando a manos de mi bisabue- la y de ahí a mi abuela, de ahí a mi madre y de ahí a mí, tenemos a San Nicolás, santo que no era reconocido en la iglesia ya que no reunía nada de limosna y Santo Domingo lo ayudaba, porque sí lo reconocían, y gracias a él se podía realizar la novena de San Nicolás, en estos tiempos a partir del día 26 de julio subía a la iglesia principal, hasta el 4 de agosto, lo poníamos por la entrada, y al subirlo quemaban gruesas de cohetes (medida an- terior a la docenas), en el tiempo que a mí me toco subirlo estaba a cargo de la iglesia el padre Antonio Mejías, en ese mismo tiempo a Santo Domingo me lo quisieron quitar porque reunían mucho más limosna que el mero Santo Domingo; pero no pu- dieron ya que las comunidades me ayudaron a defenderlo; vino un padre de la Diócesis de San Cristóbal y mencionó que el Santo Nicolás y Santo Domingo no estaban registrados en ningún archivo, así fue que lo pudimos bajar. Las personas de las comunidades venían el 4 de agosto a su bajada de Santo Domingo al ritmo de tamboreros acompañados de banderas, las cuales eran Yalumá, Tinajab, Laureles y Los Riegos. Tiene alrededor de 30 años que no se hace esta entrada de velas y flores. Ahora solo sale Santo Domingo a una casa de La Candelaria, entre ocho per- sonas lo cargan. Anteriormente, mi abuela me comentaba que a Santo Domingo lo cargaban con mecapal rumbo a la iglesia principal”



Nombre: Víctor Hugo Nandayapa López
Ocupación: Licenciado en turismo alternativo
Correo: @hugo nandayapa y @hugo nandayapa fotografía

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