SOLICITE SU ESPACIO

[961]1472310


Socializa
con nostros
Lunes 08 de Marzo de 2021
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.partly-cloudy-day24 °C
SECCIONES
Chiapas de Tradiciones
Agro info
Agro notas
Agro negocios
Agro eventos
Agro Turismo
Ambiental
Agro Bovinos
Agro Tecno
Agro mujer
Agro Entretenimiento
Negocios
Noticias
Política
Turismo
Agricultura
Tecnología
Ganadería
Eventos
Mujer
Niños
AGRICULTURA

Política

CAMPEANDO: AMNESIA, OCLOCRACIA Y UTOPÍA


Se ha dicho hasta el cansancio que los gobier- nos anteriores hicieron nada, que el país práctica- mente no existía y habría que inventarlo.

 Como estrategia política- electoral, vaya que les funcionó y la turba embravecida tomó el poder (con más sed de venganza que ganas de trabajar); pero ¡ah chingaos!, se encontraron con que había hospitales y servicios de salud, escuelas, universi- dades, carreteras, aeropuertos y puertos; también se encontraron con agua potable, infraestructura hidroagrícola, energía eléctrica, telefonía y hasta drenajes; pasando por centros recreativos, unida- des deportivas, museos, centros de investigación  y hasta la residencia oficial de Los Pinos (hecha por seguro recuerdan quién); al abrir las puertas de sus oficinas encontraron que había institucio- nes que garantizaban el funcionamiento de la Re- pública, la división de poderes y la vida democrá- tica; entonces decidieron que a lo material había que destruirlo y a las instituciones, debilitarlas, someterlas y en algunos casos, desaparecerlas.

La parte más importante del servicio pú- blico que debe prestar el estado, es la salud; y ¡oh sorpresa!; en ese campo vaya que se había avanzado, logrando incrementar sustan- cialmente la esperanza de vida y disminuir la mortalidad materno- infantil en los últimos años; además, se erradicaron o controlaron enfermedades como la viruela, la polio, la difteria, el sarampión, la tosferina, el tétanos, el paludismo, la rabia en humanos y perros; a finales del siglo pasado se pudo controlar el cólera y a principios de este, las gripes aviar  y porcina; y se tiene muy acotada a la tuber- culosis, solo por citar algunas enfermedades; entonces no era cierta la aseveración de que nunca se había hecho algo; se pudo hacer más, seguro que sí y sin corrupción; también es cierto que deberíamos estar en mejores condiciones; pero es perverso negar lo hecho y conseguido, e ingenuo haberlo creído y repetido. 

En el sector agroalimentario, sucedió lo mismo y se quiso enterrar el esfuerzo, la de- dicación, el trabajo y la creatividad de pro- ductores, profesionales y gobiernos en turno (esperemos que este haga lo propio) para lo- grar posicionar a nuestro país como el décimo segundo productor de alimentos en el mundo; sexto comercializador de carne bovina; sépti- mo comercializador de alimentos en general; de los principales productores de tomates, chiles y otras frutas y hortalizas; de los primeros en producir y exportar aguacates, berries, trigo para pastas, nueces y becerros, sin olvidar las cerve- zas y el tequila que tienen un gran impacto en la economía del campo mexicano.

 

La generación de divisas del ramo agroalimen- tario, antes del TLC, era prácticamente impensa- ble; desde hace ya varios años y antes del 2018, estas se sitúan cercanas a las de mayor cuantía, como son: ingresos petroleros (que antes del TLC eran superiores al 80%), el turismo y las remesas; llegando a superarlas en algún trimestre de 2014; la balanza comercial agroalimentaria lleva varios años de ser superavitaria; y este sector será de los pocos que mantuvo un crecimiento en el 2020.

Somos de los principales socios comerciales de los gringos y uno de sus principales provee- dores de alimentos; y gracias a nuestro estatus sanitario podemos ingresar a los principales y más exigentes países del orbe, con productos vegetales o de origen animal. 

Todo esto se ha ido construyendo con el traba- jo diario, continuo, planeado y de largo aliento; no con transformaciones ruidosas y poco o nada eficaces; la vida evoluciona, las revoluciones dejémoslas para los motores, los discos de acetato y los libros de historia. 

Estos logros no fueron casuales ni se dieron por generación espontánea, mucho menos se gestaron en los últimos dos años; se consiguie- ron con el esfuerzo, sacrificio e inversión de los productores y con las aportaciones que hicieron las universidades públicas y privadas (en inves- tigaciones, técnicos y formación de profesionis- tas), destacando el Colegio de Posgraduados, la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro,  el Tec de Monterrey, la Unam, las universidades estatales, el IPN y los tecnológicos estatales; además de la colaboración de instituciones de investigación y desarrollo como Conacyt, Inifap, Cinvestav y el Fira ; y del acompañamiento de las organizaciones ganaderas, las Fundaciones Produce, México Calidad Suprema, el Caades de Sinaloa y el Patrocipes de Sonora, donde productores e investigadores de la talla de Nor- man Borlaug (premio Nobel de la Paz 1970),  han desarrollado variedades de trigo y maíz que contribuyeron a que no hubiera más hambre en el mundo en la segunda mitad del siglo XX (esto me comentó el director general de la fundación Bill & Melinda Gates en una reunión en Costa Rica).

Por espacio solo cito algunos de los ac- tores relevantes; instituciones u organizaciones creadas en el llamado peyorativamente “periodo neoliberal”, que han contribuido a engrandecer el quehacer agroalimentario y, por qué no decirlo, al país; es preciso recordar a organismos públicos que promovían a los productos mexicanos en el extranjero, desafortunadamente ya desaparecidos recientemente, y al Senasica, sin cuyo trabajo hu biera sido imposible acceder y conquistar muchos mercados internacionales, teniendo hoy nuestro país un reconocimiento internacional por la sa- nidad de nuestros productos, a esta dependencia también le han recortado irresponsablemente su presupuesto.

También debemos recordar a programas que ya no existen, como el Progan, el Procampo, el Diésel Agropecuario, Ganado Mejor, Repobla- ción Bovina, Fomento a la Exportación, Inno- vación Agroalimentaria, Apoyo a la Comerciali- zación, Infraestructura y Maquinaria Agrícola y Pecuaria, y otros que hoy escapan a la memoria, pero que en su momento fueron un gran apoyo para los productores, todos mejorables.

Ha habido buenos y malos gobernantes, polí- ticos y funcionarios de TODOS los partidos que nos han gobernado, ya sea en un municipio, esta- do o país; de todos colores y tendencias políticas; no se puede tasar a todos parejo, ni decir que todos son corruptos e ineptos (muchos creen que cambiando de partido se vuelven honestos e inte- ligentes). En el campo tenemos que reconocerle a Carlos Salinas (villano favorito de algunos) el ha- ber terminado con el nefasto reparto agrario, que repartía más miseria que tierras y que generó una gran descapitalización del campo, migración a las ciudades, conflictos, muertes y atraso (y cuyo fantasma es utilizado actualmente para atemorizar y mantener a raya a los productores); muchas de estas desviaciones se empezaron a revertir con la firma del polémico TLC, que al final hasta Trump reconoció había sido más benéfico para México, los números hablan por sí solos . 

Los aferrados al pasado, desinformados del presente y equivocados en el futuro, insisten en regresar a prácticas y políticas que tal vez fun- cionaron hace un siglo; promueven tecnologías ya superadas por la ciencia, la investigación y las innovaciones; y como no saben ni dónde están parados, nos pretenden hacer creer que no hay futuro para la producción comercial de alimentos, pues los satanizan y culpan de todos los males de la humanidad. 

La oclocracia, o gobierno de la muchedumbre, es una de las formas de degeneración de la demo- cracia, del mismo modo que la monarquía puede degenerar en tiranía. 

Mientras que, etimológicamente, la democra- cia es el gobierno del pueblo que con la voluntad general legitima al poder estatal, la oclocracia Es el gobierno de la muchedumbre, es decir, «la muchedumbre, masa o gentío es un agente de producción biopolítica que, a la hora de abordar asuntos políticos, presenta una voluntad viciada, evicciosa, confusa, injuiciosa o irracional, por lo que carece de capacidad de autogobierno y, por ende, no conserva los requisitos necesa- rios para ser considerada como pueblo». 

No se asusten, no estoy enloqueciendo (al menos eso creo), son definiciones de la Real Academia Española y otras; no me refiero a nadie en particular, menos a algún gobierno; lo cito para estar abusados y no nos vayamos a encontrar con uno de este tipo; y acabemos todos en una propiedad rural de nombre im- pronunciable pero muy famosa, ubicada en el sureste mexicano, en el estado que vio nacer a Tomás Garrido, pero en el municipio que tuvo su rancho… 

Si una utopía es un plan o sistema ideal de gobierno en el que se concibe una sociedad perfecta y justa, donde todo ocurre sin con- flictos y en armonía, pero que también es muy improbable que suceda o que en el momento de su formulación es irrealizable; entonces como deseo de Año Nuevo, espero que mu- chos paisanos se curen de la amnesia crónica o temporal que padecen; que nunca seamos gobernados por una oclocracia y logremos la utopía lo más pronto posible. 

¡Feliz y exitoso 2021!



Nombre: Mauricio Lastra
Ocupación: Ingeniero Ambiental

NUESTROS ANUNCIANTES